Bueno una vez más y con un poco de retraso por problemas técnicos os contaré otra historia, pero no una historia cualquiera, os contaré la trayectoria profesional de Juliana.
Todo empezó con una pequeña robot sin nombre, metidita en su caja, sin haber visto nunca la luz... (bueno me salto este cacho que es muy aburrido y voy directa al desafio)
[...] llegó el gran día, Manolo y Pedrito eran grandes contrincantes (bueno no demasiado para Juliana). No faltaban apenas unos minutos para que empezara, todos nosotros estábamos poniendo a punto nuestros robot. Julio dio la señal que daba fin a los "entrenamientos", y todos nosotros dejamos la pista libre. Mati bajó, que era quien llevaba el cronometro, y empezamos.
Le pusimos entusiasmo pero en la primera ronda nadie llegó a la meta, ni en la segunda...bueno ni en la tercera. Ante tal fracaso Julio nos dio unos minutos mas para volver a probar los programas, porque anteriormente la mayor parte de las veces habían funcionado.
Acabaron los minutos.
Ahora sí, todos sabíamos que esta era la buena, aunque por si acaso nos dimos un par de oportunidades en cada ronda...la cosa estaba interesante, nuestro esfuerzo ahora si que daba fruto, fuimos llegando a la meta y superando tiempos, teníamos los nervios en pura efervescencia.
Juliana iba la primera pero quedaba Pedrito, por hacer tiempo...y nos ganó.
En fin, ganó Pedrito, Juliana quedó segunda y Manolo el tercero.
Me encantó, aunque estoy segura que hubo tongo, quien sabe, a lo mejor en un futuro no muy lejano podemos lograr la revancha y que Pedrito muerda el polvo.
Ese mismo día no nos sentimos perdedores porque habíamos hecho un gran trabajo con Juliana, así mismo la guardamos en su caja y esperamos que no pase mucho tiempo hasta volver a verla.
Así termina la historia de Juliana, espero que os haya gustado.
Un besazo a todos los lectores de mi blog que creo que son nulos.
lunes, 26 de mayo de 2008
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2 comentarios:
Pues, al menos, tienen un lector.
Muy gracioso tu comentario. Lo más importante de todo ha sido el empeño que habéis puesto en aprender y, también, que os habéis metido en la piel de programadores como si de unos profesionales se tratase.
Un saludo.
Julio.
Dios mio... estoy emocionada despues de leer la trayectoria profesional de nuestra amada Juliana. Miri, sólo tú podías captar la esencia de su historia y trasladarla a tu blog dejando en el mundo cibernético una muestra de la huella que ella ha dejado en todos nosotros.
Gracias por ser mi compañera de programación.
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